Inspira...
Llena todos tus pulmones de aire. Respira, suelta el aire con fuerza... Otra vez, inspira,más, más, más! Suelta!...
Cierra los ojos, ladea la cabeza a la izquierda... a la derecha... delante...detrás...en circulo.
Intentaba recordar toda la serie pero no se acordaba así que se la inventaba según le viniera la inspiración. Estaba claro que necesitaba aprender eso de la meditación. Definitivamente no sabía meditar. Cerraba los ojos, intentaba dejar la mente en blanco "¿Es eso posible? Si los Budistas lo dicen..."
Pensar en una cascada de agua, en la playa, en un color, en una flor...pero su cabeza era más rápida y siempre se metía en los ricones más recónditos de sus recuerdos, en su presente más vivo o en la idea de un futuro corto, medio o largo, daba igual.
"Bueno, esto es un buen comienzo. Por algo se empieza. Vamos avanzando".
Los días transcurrían con el éxito de lo cotidiano. Era feliz. Se encontraba agusto con su vida a pesar de que no era exatamente como la pensó un día. "Al fin y al cabo", pensó, "esto le debe pasar a todo el mundo,seguro"
Tomó un té, con dulce. El dulce le ayudaba a pensar. Salió a la calle, estaba mejor, el sol calentaba y había una brisa agradable. Se dio un largo paseo y estirar las piernas le sentó de maravilla. Se miraba en algunos escaparates. "Tengo buen aspecto".
De pronto, como si una fuerza envolviera su cuerpo, una fuerza incontrolable que no pudo prever, y que no vio venir, empezó a volar. No sabía exactamente en qué momento había aprendido, pero lo cierto era que volaba.
La ciudad estaba a sus pies, era preciosa desde las alturas. La gente era pequeña, parecían hormigas caminando rápido de un lado a otro. "¡La prisa mata amigxs!" y reía, reía fuerte.
¡Qué suerte tuvo, justo volar cuando más lo necesitaba! Estaba claro, no sabía meditar pero sí sabía volar. Eso debía tratarse del Karma. "Esto es lo que está de moda no? El Karma, volar... Pues bueno, es más fácil de lo que pensaba!" Se pegó un paseo volando por todos los sitios a los que andando no llegaba. Vio cosas que andando no veía, y pensó que tendría que hacerlo más a menudo porque andar como todo el mundo, al final, no le llevaba a ninguna parte.
Pero duró poco, cayó al suelo. Se hizo un poco de daño. Pero aprendió.
"Todos los días se aprende algo nuevo. Eso está claro".
Volvió a casa, se sentó y se puso a trabajar. Eras las 11:11 h.
"Mañana más y mejor" y sonrió.
Vuela alto y con esa felicidad tan tuya, y aprende a aterrizar con tino que también es un arte!
ResponderEliminarVuela alto y con esa felicidad tan tuya, y aprende a aterrizar con tino que también es un arte!
ResponderEliminar