Buenas a todos los que por aquí asomáis!
Llevo semanas laaaaargas desaparecida de este Espacio diferente que
tanta compañía me da, pero los cambios que he sufrido en los últimos meses no
me han dado tiempo ni siquiera de pensar en una sola cosa…Me venían tantas a la
cabeza que no hubiera sabido por dónde empezar a escribir.
Diré que me encuentro escribiendo en un escenario
completamente diferente para mí…Ahora más que nunca me siento en un Espacio diferente, parece
como si al ponerle el nombre al blog tuviera algo de premonitorio…pero a pesar
de haberle dado tantas vueltas al mismo, ahora veo que es el mejor nombre que
pudiera tener.
Me encuentro sentada en un puff con una mesita de salón
tapada por un mantel gris, hace juego con el suelo, adornado con una alfombra
roja y un sofá en verde pistacho. Lo que tengo la inmensa suerte de ver ante
mis ojos, cuando levanto la vista del teclado, es un pequeño jardín con una
barbacoa. Esta es mi nueva casa y como digo, mi nuevo ESPACIO.
Vivo en Toulouse, al sur de Francia, apenas llevamos tres
semanas aquí (cuando publique esto ya las habré cumplido) y ya tenemos casita.
Una casita preciosa con un jardín.
La ciudad es maravillosa, tiene un encanto especial, su
gente es cercana y amable, me recuerda mucho a la gente del sur de España. De
hecho dicen que Toulouse es la ciudad “más española” de Francia…por algo será ¿no?
 |
| Vista desde Point St. Pierre.Río Garona.Toulouse. |
He vuelto a estar sin trabajar, solicité una excedencia y me
ha sido concedida, por lo que después de dos años he vuelto a “estar ociosa”.
La verdad es que pasar todas las horas que tiene un día sola, da mucho tiempo
para pensar, ordenar ideas, gustos, preferencias, intereses… Da tiempo de
reencontrarse, serenarse… He pasado dos años trabajando pensando en
mí….relativamente… Si soy franca, el poco espacio que dejaba para mí se
consumía, pues a veces no nos damos cuenta de que nos metemos en un bucle de
rutina y de comodidad que no nos beneficia…es precisamente, la zona de confort
a la que tanto recurro últimamente. El simple hecho de haber dado el paso, de
haber salido de esa zona de confort, aunque ahora no esté trabajando, ha
supuesto para mí una evolución infinita. Siento como si en tres semanas hubiera
avanzado muchísimo más que en esos dos años en la empresa.
Paseo sola por calles absolutamente desconocidas hasta ahora
para mí, me cruzo con gente que ni me miran, ¡no hablan ni mi idioma! En el
metro observo a los desconocidos, cada uno con su respectiva vida personal,
cada uno con sus preocupaciones, cada uno con sus secretos y me siento llena y
plena. Me siento que sobrevivo y que soy capaz de hacerlo y me siento bien por
todo lo que pasito a paso y día a día voy consiguiendo por muy mínimo que sea.
 |
| Mi jardín |
Cuando dan las 19.00 de la tarde, cierro las puertas y nos
ponemos a charlar en casa… Fin del día… No podéis imaginar, la satisfacción tan
grande que entra al pensar satisfecha que un día más hemos podido, en los que
vendrán y que mañana será OTRO DÍA. BIENVENIDO.
 |
| Un Espacio. |