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lunes, 8 de abril de 2013

Ingratos.



Se acercó sigilosamente ya que temía ser descubierto.Había empleado mucho tiempo en ese proyecto y se negaba rotundamente a compartirlo con nadie.

La luz estaba apagada,no quedaba nadie allí,y el sonido de su acelerada respiración resonaba en toda la sala...las gotas de sudor le hacían cosquillas por la espalda,estaba muy nervioso,tenía la boca seca.

Pensamientos pasaban por su cabeza a una velocidad de vértigo..."No",se decía,"No debería estar aquí,debería irme,esto es un error,esto no está bien,se los debo,me debo a ellos...."

En ese momento se hizo con el tiempo,lo detuvo,y pudo avanzar dos pasos más...tres..cuatro...por fin llegó a su meta,ahí estaban. Cuatro años de esfuerzo invertidos en montañas de papel,cuatro años de noches en vela,discusiones en casa y largas ausencias que no tendrían comprensión al cruzar la puerta.Cuatro años de pastillas para dormir sin otro tema que ocupara sus pensamientos.
Y fue entonces cuando pasó por delante toda su vida hasta ahora;los veranos de niño en la playa,los bocadillos de chocolate,las largas y frescas tardes en el porche,la Universidad,el primer trabajo,la ilusión con la que cobró su primer sueldo e hizo el primer regalo,los reconocimientos,los ascensos la valoración,y por último...La ingratitud.

Introdujo su mano en el bolsillo,tomó el mechero y sin pensarlo prendió fuego a la gran montaña de papel que tenía ante sus ojos.

Se marchó,sin remordimientos.

1 comentario:

  1. Ooooooh, que sepas que me has hecho llorar. Para mi es lo mejor que has escrito en este blog hasta ahora, y la foto genial...Perfecto y sin pasión de madre...un DIEZ.-

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